Se acerca el verano, y desde #mayoresenactivo, queremos informar de algunos consejos para que los adultos mayores, estén protegidos ante las posibles olas de calor que van a producirse en los siguientes meses.

ola de calor

 

Las altas temperaturas son un riesgo para toda la población, más si cabe, para las personas mayores, los cuales tienen una sensación reducida de calor. Por ello, se protegen menos del calor, lo cual, puede producir graves riesgos para la salud. Por todo ello, os recomendamos una serie de hábitos saludables para que no haya ningún riesgo este verano:

 

Hidratación:

Es necesario, beber mucho líquido, incluso cuando no se tiene sed. Lo recomendable es beber dos litros diarios. Asimismo, se puede ampliar con alimentos con alto contenido en agua, como por ejemplo, sandías, sopas, etc.

 

Alimentos saludables:

En verano, es necesario cambio los hábitos alimenticios; la dieta tiene que ser más ligera y el consumo de calorías debe ser menor, respecto a otras estaciones del año. El consumo debe ir orientado a obtener una buena hidratación, por ejemplo, cremas frías, frutas, gazpacho, ensaladas, etc.

 

Recomendaciones médicas:

Ante las altas temperaturas, hay aspectos que debemos vigilar para que la salud de los mayores no se vea afectada. Por ello, damos una serie de recomendaciones que debemos vigilar que nos podrían indicar deshidratación:

  • Controlar el aspecto de la piel, por ejemplo, una piel apagada.
  • Sequedad en la boca.
  • Confusión.
  • Ojos hundidos.
  • Orina que desprende fuerte olor o es de color muy intenso, etc.

 

Recomendaciones de habitabilidad:

Las viviendas, deben estar equipadas para esta época. Es necesario, mantener la temperatura interior constante. Por ejemplo, es necesario ventilar en las primeras y últimas horas del día y tener las persianas bajadas durante el día. Asimismo, se deben utilizar ropas ligeras que permitan la transpiración.

 

Recomendaciones que debemos evitar:

  • Evitar la ingesta de alcohol, ya que, aumenta la deshidratación.
  • No beber líquidos ni mu calientes ni muy fríos.
  • Evitar, bebidas gaseosas, ya que, pueden producir gases.
  • Evitar, la comida procesada.
  • No se debe realizar ejercicio a las horas centrales de calor.

 

Conclusiones:

Las personas mayores, son las más vulnerables ante las altas temperaturas. Por lo que, es necesario tener en cuenta todas las recomendaciones anteriormente mencionadas.

No obstante, si la persona mayor se encuentra en una posible situación crítica, es necesario ponerlo en conocimiento de personal sanitario, es decir, llamando al 112.

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